jueves, 3 de enero de 2008

ralc


RETO A LA CIENCIA


ooo



El año 2005 fue declarado por la UNESCO el año de la ciencia, en recuerdo de la importancia que el año 1905 tuvo para la Teoría de la Relatividad de Einstein. A la suposición de que ese año debía ser de veneración para la ciencia, esperamos que el actual pueda ser un año para pedir cuentas a la ciencia oficial, a fin de que nos aclaren cosas que no estan nada claras para algunos, a no ser que se otorgue a la ciencia oficial la categoría de que cuando habla lo hace “excátedra” o de forma infalible.

Si no es así, si no está ungida por decreto propio de la cualidad de infalibilidad y está receptiva a que se la pida cuentas o explicación de lo que expone continuamente y con multitud de datos que los ciudadanos no pueden verificar su exactitud; ciudadanos que son precisamente los que la mantienen a través de los impuestos estatales, entonces nos gustaría hacer una pregunta : solo una de las muchas que podríamos hacer y precisamente en el año que se ha declarado como el año dedicado al Sol (http://ihy2007.org/).

Se nos ha dicho infinidad de veces, tantas como ella se explica sobre el caso, que en Sol existen temperaturas elevadísimas (miles de grados). Si bien esto parece totalmente lógico a primera vista, nosotros decimos que esto es totalmente ilógico a poco que se analicen los factores que intervienen en esta deducción; es mas, decimos que científicamente es totalmente incorrecto decir que en el Sol existen elevadas temperaturas, de ese orden de miles de grados, en base a los métodos aplicados por la ciencia para su deducción. Decimos, pues, que es científicamente errónea tal aseveración, y, de ser así, no debe pasar del año 2007, el año de Sol, el hecho de que se pretenda aclarar públicamente si esto es así o no, y cuando decimos públicamente queremos decir que la solución del caso tenga resonancia pública. La ciencia oficial, la que se enseña en las universidades, podrá rectificar o no, podrá darse por enterada o no, pero la sociedad debe darse por enterada de otros argumentos científicos que no son iguales que los que la ciencia oficial hace públicos.

El asunto tiene mucha importancia, ya que por el mismo procedimiento se nos ha dicho que las estrellas se hallan a esas mismas temperaturas o mas elevadas; en fin, que el universo está compuesto de una infinidad de bolas de fuego danzando por el cosmos, y para decir esto y mantenerlo, la ciencia ha gastado inmensos caudales públicos. Se podrían añadir mas factores pero dejamos las cosas así para no hacer este escrito mas extenso.

Como consecuencia de lo antedicho hacemos pública la proposición a la ciencia oficial de que conteste públicamente acerca de este hecho; que nos diga en que se basa para decirnos que en el sol reinan elevadas temperaturas (miles de grados). No obstante, dado que la ciencia no es una organización monolítica, con una cabeza que pueda responder por todo el cuerpo del que está compuesto, nos dirigimos entonces a los científicos u organizaciones científicas para que respondan por si mismos por medio de este sitio de internet.

La respuesta, en un primer paso, sería decir si están de acuerdo con la teoría de la cual se ha deducido que la temperatura en la superficie del sol es de unos 6.000 grados centígrados y que mas adelante expondremos por medio de un importante científico.

Dado que en nuestro mundo ha habido científicos y pensadores que han pagado muy caro, incluso con la muerte, el mantenimiento de una idea o teoría, creemos que ahora no sería pedir mucho el que los científicos, u organizaciones, que apoyen públicamente la posición que mantiene la ciencia oficial tengan algo que perder, algo de tipo pecuniario queremos decir y, además, que esa suma de algo sirva al mismo tiempo para realizar una bella obra, una bellísima obra, en el caso de que caso de que su teoría no resultase científicamente correcta.

En el presente caso, los que dictaminarían si no es científicamente correcta esa teoría serían los ciudadanos, porque los ciudadanos normales están en perfectas condiciones para dictaminar con claridad sobre los argumentos que presentaremos. Al decir que la ciencia oficial ha actuado de una forma científicamente incorrecta, queremos decir que actuar científicamente es actuar con impecabilidad en el proceso de búsqueda de la verdad de los fenómenos, y que si esa impecabilidad está ausente en un hecho de esa búsqueda, independientemente de que sea consciente o inconscientemente, ese proceso de búsqueda es científicamente incorrecto.

Por nuestra parte serán bienvenidas las ideas que nos ayuden a llevar adelante la propuesta o reto a la ciencia, para lo cual “se abre la veda” a tales ideas en este mismo lugar de internet.

La bella obra de la que hablamos se llama “Proyecto TDV (Tecnología Desierto-Vergel), cuyo fin es aportar recursos y experiencia práctica, empezando por algunas técnicas muy elementales, que ayuden a iniciar la conversión de desiertos en la costa del mar en vergeles. Veinte mil kilómetros de esta costa en el mundo están esperando a que este proyecto con tecnología sencilla, o apropiada, los transforme de pedregales de angustia en vergeles de esperanza. Millones de personas también lo esperan; sería un bien inmenso para ellos el mostrarles que esa posibilidad se empieza a hacer realidad.

Así, pues, si la ciencia oficial hubiera incurrido en un fallo, este fallo sería el origen de un maravilloso milagro.

¿ Alguien puede dar mas por menos ?.

Os esperamos.

Como primer paso de este reto voy a exponer en que se fundamenta el método científico por el cual la ciencia oficial deduce que en la superficie del sol la temperatura es de 6000 grados absolutos. Julio Palacios es el físico mas importante que ha habido en España; también diremos que probablemente es la única persona en el mundo que ha sido miembro de tres Reales Academias o instituciones similares. En una de sus obras,"Fisica General" y “Física para médicos”, pagina 271 dice lo siguiente : “las leyes de Stefan-Boltzman y Wien son de gran utilidad en la medida de las temperaturas elevadas". Refiriéndose a la ley de Wien dice que “la energía máxima corresponde a cierta longitud de onda cuyo valor está en razón inversa de la temperatura absoluta”. Matemáticamente esto se expresa mediante una fórmula en la cual el producto de la longitud de onda, en centímetros, multiplicado por la temperatura absoluta a la que se halla el cuerpo radiante objeto de medición, da siempre una constante universal que vale 0,289. Como en el espectro solar, dice Palacios, el máximo de energía se encuentra en el amarillo, cuya longitud de onda es 0,00005 centímetros, al aplicar este valor en la citada ley se deduce que la temperatura en la superficie del sol está alrededor de los 6.000 grados centígrados (con exactitud 5.780 grados), y termina diciendo que “el sol emite como si fuese un cuerpo negro a 6.000 grados. Esta es la temperatura efectiva del sol.” Esto es lo que dice Palacios que dice la ciencia. Debemos añadir que en física se llama cuerpo negro a una cavidad o cuerpo hueco cualquiera.

Ahora el primer paso que proponemos es que los científicos u organizaciones que quieran participar nos hagan saber si es correcto lo que ha escrito Palacios respecto de la forma de saber cual es la temperatura en la superficie del sol.

La participación de los que quieran colaborar en que este reto tenga difusión consiste en buscar direcciones de internet de científicos u organizaciones científicas y enviarlas este escrito, invitándoles a participar con su respuesta, afirmativa o negativa, respecto del método científico que cita Palacios para la obtención de la citada temperatura de la superficie del sol. Este paso, aunque parezca innecesario, es muy importante e imprescindible como ya veréis en su momento. También se puede participar con ideas que conduzcan a una mayor difusión de este reto.

Nos despedimos, por ahora, con lo dicho anteriormente : esperamos vuestra valiosa colaboración.

La primera comunicación de este escrito fue entregada en la Real Academia de Ciencias de España, en


Madrid 21 de Noviembre del 2.007

***************

RETO A LA CIENCIA.2
Ampliación para un mayor entendimiento público



A fin de que el mayor número de personas se adelante a comprender la realidad de lo que se pretende demostrar, vamos a aportar algunas ideas de sentido común que puedan ser inteligibles por cualquier ciudadano, y que de esta manera pueda sumarse con mas facilidad a la demanda a la Ciencia Oficial en el sentido de que esta, o algunos de sus componentes, se pronuncien al respecto.

Sin necesidad de fórmulas o aparato alguno, podemos encontrar serios indicios de que en el Sol no existen temperaturas elevadas como consecuencia de algún tipo de combustión de materia alguna.

Realmente es muy comprensible el pensar que si algo nos da calor es porque está caliente y por eso la ciencia ha pensado lo mismo y ha buscado afanosamente que podría ser lo que en el Sol estaba en combustión. Primeramente pensaron en el carbón pero después, haciendo números, se dieron cuenta de que el Sol se tendría que haber acabado hace ya mucho tiempo. Pensaron después en otros procesos y ahora en reacciones nucleares, pero no por ello desaparecen las incógnitas que no encajan con la combustión de algo o generación allí mismo de calor.

Si el Sol emitiese calor como consecuencia de una combustión, cuanto mas nos acercásemos al Sol mayor calor recibiríamos, pero lo cierto es que lo que aumenta es el frío. Sube a una montaña y después a la estratosfera y nos cuentas la temperatura que allí hace. En el espacio las temperaturas son del orden del cero absoluto; esto es, alrededor de 270º bajo cero. No se puede admitir que nos caliente el calor de una combustión teniendo por medio un aislante a esta temperatura.

Nunca se ha observado la mas mínima variación de intensidad de la luz recibida del Sol en un determinado momento y lugar, a pesar de las enormes llamaradas que nos dicen que en él se producen como consecuencia de la combustión. Hay una especie de llamaradas, sí, pero no son de combustión.

Hay muchos cometas que han pasado cerca del Sol y no han sido destruidos por el calor de este ni han sido afectados en su trayectoria. Con las sondas enviadas al Sol ocurre, que casualidad, que siempre se pierde el contacto con ellas.

No es posible aceptar que en el lugar de la combustión haya 6.500 grados y mas allá, en la llamada corona solar, haya millones de grados. Esto se debe al método erróneo de medición que se ha empleado y que es el motivo fundamental de este reto.

El calor que recibimos no es de combustión sino de otro tipo y de fácil comprensión en la actualidad debido al desarrollo de la tecnología actual.

Espero que te hayas dado cuenta de que este es un reto tan importante como en su día fue el de Galileo. Ahora este reto necesita de tu colaboración para la difusión del mismo o para su traducción a otros idiomas. Después será necesaria tu colaboración para otro reto muy importante y muy sencillo, que consiste en demostrar que Galileo ni tenía razón ni dejaba de tenerla. Ninguna de las dos cosas se puede demostrar científicamente. En su momento sabrás el porqué.

Ya te digo : espero tu entusiasta colaboración, porque tu, al igual que yo, cuando descubrimos o sospechamos que algo no es correcto, no podemos seguir callando y aceptando el error.

Ahora, ya te digo, espero tu colaboración que considero inestimable.



***************

El objetivo de este reto es tratar de encontrar mil justos en todo el mundo, entre científicos, particulares o instituciones científicas que se apresten a confiar en lo que dice la ciencia respecto de la temperatura del Sol y, en consecuencia, del resto de las estrellas del cosmos, y estén dispuestos, por ello, al riesgo de perder una cantidad de dinero estipulada en 600 euros cada uno si su aseveración se demostrase errónea.



Mas adelante ampliaremos detalles al respecto, si este reto es recogido por los defensores de esas ideas que con tanto interés nos inculcan.






***************